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Las “cuatro gigantes” de internet se tambalean: el Departamento de Justicia demanda a Google por monopolio

Tras más de un año de investigaciones, finalmente el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó esta semana una demanda antimonopolio contra la matriz de Google, Alphabet Inc, a la que acusa de violar la ley al abusar de su posición dominante en el mercado, con la intención de preservar su primacía en las búsquedas y la publicidad en línea. Esta es, según todos los entendidos, la más importante decisión legal contra uno de los “cuatro gigantes” del mundo de internet (Google, Apple, Facebook y Amazon), y la recogida de datos se llevó a cabo no solo dentro, sino fuera de los Estados Unidos.

 

En las acusaciones, cuyo juicio podría durar años, se incluyen tanto el gobierno federal como otros 11 estados del país, pero que suman más de 40 si se cuentan las administraciones locales. El texto entregado al Parlamento usa unos argumentos que recuerdan a los utilizados en la década de los 90 contra Microsoft, que derivaron en la división de la empresa de Bill Gates. La base de toda la acusación es que Google gasta miles de millones de dólares cada año para garantizar que su motor de búsqueda esté instalado como opción predeterminada en navegadores y dispositivos móviles. Esos acuerdos, según la denuncia, hicieron que la empresa se convirtiera en una especie de “guardián” de internet, bien sea sea poseyendo o controlando los canales en los que se realiza el 80% de las búsquedas en línea tan solo en Estados Unidos, excluyendo así a la competencia, a la que se le niega niega la distribución, la escala y el reconocimiento de productos vitales, lo que garantiza que no tengan una oportunidad real de desafiar a Google.

 

En una sonada negociación en el mundo tecnológico, Apple, por ejemplo, recibió varios miles de millones a cambio de que los teléfonos Iphone traigan incorporado por defecto a Google. Este acuerdo permitió que mediante a la masiva distribución de su producto, Google se enriqueciera con muy rentables anuncios asociados a los resultados de las búsquedas.

 

La larga sombra de Microsoft

Al menos de momento, el Departamento de Justicia no ha pedido concretamente que se trocee a la empresa, como ya pidieron algunos legisladores en el informe del subcomité comité de la Ley Antimonopolio, Comercial y Administrativa. Sí exige que se haga un “desahogo estructural”, algo que podría parecer un sofisma en la práctica, pues requeriría de que la firma californiana se deshaga de una parte de su negocio o abandone algunas de las prácticas denunciadas. Textualmente, la demanda dice que “”por el bien de los consumidores estadounidenses, de los anunciantes y de todas las compañías que dependen de la economía de internet, ha llegado la hora de detener la conducta de Google y restaurar la competencia”.

 

Por su parte, un portavoz de la empresa destacó en un comunicado que la demanda era “profundamente defectuosa”, apuntando a que los usuarios emplean Google porque quieren, y no porque se les obligue a hacerlo o no encuentren alternativas en el mercado. Además, de telón de fondo está la sospecha de que hay un sesgo político por la inminencia de las elecciones y el hecho de que el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se haya manifestado públicamente en contra de la influencia de “las cuatro grandes” anteriormente.

 

Sin embargo, aun si Trump repite en la Casa Blanca, este juicio podría tardar hasta diez años, si se considera el anterior caso contra Microsoft por el uso de Explorer en el sistema operativo Windows.

 

LChR