La gigante petrolera Saudi Aramco está llevando a cabo una revisión estratégica de su negocio aguas arriba, en un movimiento que podría ver a la empresa estatal traer inversores externos a algunos de sus activos de petróleo y gas, según algunas fuentes con conocimiento del asunto.

Según las fuentes, que pidieron no ser identificadas porque el proceso es aún privado, la mayor empresa energética del mundo está evaluando sus opciones. En este sentido, Aramco podría estudiar la venta de participaciones en las operaciones de ciertos campos, o la creación de empresas conjuntas con otros grandes productores de gas o electricidad. Cualquier acuerdo podría recaudar miles de millones de dólares para Aramco, que es el centro del plan de transformación económica saudí.

Sí trascendió que es poco probable que Aramco abra sus activos petrolíferos más importantes, aunque podría atraer a inversores para operaciones menos delicadas.

Aramco concede parte de sus oleoductos para garantizar el pago de dividendos

Centro de beneficios

El presidente de Aramco, Yasir Al-Rumayyan, ha comenzado a vender participaciones en activos no esenciales para ayudar a mantener los 75.000 millones de dólares de dividendos de la empresa, la mayor parte de los cuales se destinan al gobierno saudí. El primer acuerdo se cerró a principios de este mes, cuando Aramco dijo que recaudaría más de 12.000 millones de dólares vendiendo derechos de arrendamiento sobre sus oleoductos a inversores como EIG Global Energy Partners, una operación que comentamos en Economía Global.

El príncipe heredero Mohammed bin Salman, líder del reino, dijo a los ejecutivos de negocios el mes pasado que Aramco y el Ministerio de Energía están trabajando en un «ambicioso programa en aguas arriba y aguas abajo» que podría suponer un gasto adicional de entre 500.000 millones y 1 billón de riales, equivalentes a entre 133 mil y 266 mil millones de dólares en los próximos diez años.

La mayor parte de los beneficios de Aramco proceden de su negocio de exploración y producción. El año pasado, el negocio registró un descenso del 40% en los beneficios antes de intereses, impuestos y zakat -una contribución caritativa local-, hasta unos 110.000 millones de dólares. En 2020 bombeó unos 9,2 millones de barriles diarios de crudo.

LChR