El gigante chino de los motores de búsqueda, Baidu, lanzó su servicio de robotaxi sin conductor a través de su programa Apollo, con unas 10 unidades funcionando de forma simultánea en un área de unos 3 kilómetros cuadrados dentro del parque Shougang, en el oeste de Pekín. Este lanzamiento convierte a Baidu en la primera empresa en comercializar los vehículos autónomos en China, lo que supone una aceleración de la industria en ese país.

El programa de robotaxis Apollo Go, de Baidu, ya ha transportado a más de 210.000 pasajeros en tres ciudades de China y pretende expandirse a otras 30 localidades en los próximos tres años, según informó la empresa en un comunicado, con el objetivo de vender y desplegar los vehículos automáticos chinos en el extranjero. El vicepresidente y director general de tecnología de conducción autónoma de Baidu, Kelly Wang, declaró que el público podrá acceder a servicios de viaje más ecológicos, bajos en carbono y más cómodos.

La favorable política de China hacia estos vehículos aceleró la transición en el país. Desde que se permitieron las pruebas en las vías públicas en marzo de 2018, los datos muestran que 27 ciudades han concedido permisos a más de 70 empresas, que operan alrededor de 600 automóviles. Solo en Pekín y Shanghái se han realizado más de 2,5 millones de kilómetros de pruebas hasta la fecha, un 10 por ciento más que las que han realizado las empresas estadounidenses en California en el mismo periodo.

En junio de 2019, los reguladores permitieron a los desarrolladores de autónomos comenzar a ofrecer viajes con pasajeros. Poco después, durante el pasado enero, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información publicó un proyecto de política que permite las pruebas de vehículos autónomos en las carreteras públicas.

LChR