La mejor medida del éxito del nuevo gobierno estadounidense con Joe Biden en la Casa Blanca será la velocidad a la que pueda distribuir y aplicar las vacunas contra el COVID-19, dijo el presidente ejecutivo de BlackRock, Larry Fink.

 

En un evento en línea organizado por un foro empresarial vinculado a la presidencia italiana del G20, Fink dijo que confiaba en que la nueva administración se centrará en la sostenibilidad en los primeros 90 días y sofocará cualquier tensión con otros países. A su juicio, “se trata de (…) hacer que Estados Unidos defienda nuevamente los principios de la democracia (…) y el multilateralismo (…), y al mismo tiempo sea agresivo y directo en términos de la distribución de la vacuna”, dijo el jefe del administrador de activos más grande del mundo.

 

Para Fink, es una prioridad reequilibrar la economía estadounidense, dado el impacto desigual de la pandemia en diferentes sectores, pero eso no pasará hasta que la población alcance la inmunidad colectiva y las industrias basadas en la «agregación» pudieran revivir. Declaró que «La economía se acelerará una vez que nos sintamos seguros de nuevo», dijo.

 

LChR/Reuters