Warren Buffett se dirigió a los inversores de todo el mundo en la Junta Anual de Accionistas 2021 de Berkshire Hathaway, considerada por algunos como “El Woodstock de Wall Street”. Fue un evento en línea de una hora de duración, durante la que el Oráculo de Omaha respondió a fuertes preguntas sobre las decisiones empresariales y de inversión de Berkshire, ofreció consejos para los inversores primerizos y promocionó la fortaleza de las empresas estadounidenses en un tono característicamente optimista. Buffett hizo un guiño a la Reserva Federal y al Congreso por su rápida respuesta a la crisis del COVID-19, y subrayó la recuperación de la economía. También abordó el reciente aumento del comercio minorista y de las empresas de corretaje en línea como Robinhood, el repunte del bitcoin y el auge de las fusiones de SPAC.

Charlie Munger, compañero de negocios de Buffett desde hace mucho tiempo, también regresó al escenario este año para codirigir el evento, después de no participar el año pasado debido a la pandemia. Y como novedad, ambos estuvieron acompañados por los vicepresidentes de Berkshire Gregory Abel y Ajit Jain, en una señal de los posibles planes de sucesión en la empresa.

Los números de Berkshire

Los beneficios operativos de BH repuntaron a medida que los negocios del conglomerado se recuperaban del golpe de la pandemia. El presidente Warren Buffett siguió recomprando acciones la firma agresivamente, pero menos que en otras oportunidades.

La casa registró unos ingresos operativos de 7 mil 018 millones de dólares en el primer trimestre, un 20% más que los 5.871 millones de dólares del mismo periodo del año anterior. La mezcla de negocios del conglomerado, que incluye seguros, transporte, servicios públicos, venta al por menor y fabricación, dio señales de recuperación en medio de la reapertura de la economía.

Durante el primer trimestre, la empresa recompró 6.600 millones de dólares en acciones de Berkshire, después de haber alcanzado un récord de 24.700 millones de dólares en recompras el año pasado en lugar de realizar operaciones. El conglomerado registró 9.000 millones de dólares en recompras de acciones en el cuarto trimestre.

La pila de efectivo de Berkshire Hathaway creció aproximadamente un 5% durante el trimestre, hasta superar los 145.400 millones de dólares. Sólo ligeramente por debajo del nivel récord registrado al final del tercer trimestre del año pasado.

Optimismo en la dificultad

Warren Buffett admitió que la recuperación estadounidense por la pandemia, que ha sido mejor de lo esperado, hizo que el momento de algunos movimientos de Berkshire Hathaway el año pasado —incluyendo su decisión de deshacerse de algunas acciones de aerolíneas— fueran más difíciles.

Como se recordará, Berkshire acabó deshaciéndose de las acciones de cuatro grandes aerolíneas estadounidenses, mientras la pandemia se cebaba con el país y paralizaba los viajes, una medida que suscitó preguntas de los accionistas en la asamblea anual del conglomerado celebrada hace unos días. Las acciones de las aerolíneas, entre ellas Delta Air Lines y Southwest Airlines, dos de las compañías que poseía Berkshire, subieron entonces más de un 45% después de finales de mayo hasta el resto de 2020, ayudadas por las medidas sin precedentes de estímulo por parte del gobierno.

La decisión de Buffett de deshacerse de las aerolíneas se debe, en parte, a la necesidad de éstas de recibir ayudas cuando la pandemia paralizó el transporte aéreo. El multimillonario inversor explicó que las compañías aéreas podrían haber tenido más dificultades para obtener ayuda si Berkshire hubiera sido un accionista importante. A su juicio, pudieron haber tenido un resultado muy, diferente si hubieran tenido un accionista muy rico que poseyera el 8 o el 9 por ciento.

Buffett ha sido criticado en los últimos años por su creciente acumulación de efectivo, que alcanzó un récord de 145.400 millones de dólares al final del primer trimestre de este año. Los accionistas preguntaron por qué no se hizo más durante los mínimos del mercado del año pasado, ni se aprovecharon los bajos precios para desplegar parte de ese fondo de reserva. Señaló que Berkshire necesitaba gestionar sus propios riesgos y que no podía depender de nadie para obtener ayuda. Charlie Munger, vicepresidente de Berkshire, también señaló que es una «locura» que la gente asuma que los gestores de dinero pueden localizar cuál es el fondo del mercado y aprovecharlo. «Siempre hay alguna persona que lo hace por accidente, pero ese es un criterio demasiado duro», dijo Munger. «Cualquiera que espere eso de Berkshire Hathaway está loco».

LChR