Zoila Cainero Linares (Perú)

Incierto es el panorama que viven los peruanos luego de que las elecciones generales del 11 de abril, les dejarán dos opciones presidenciales con el mayor anti voto: Se trata de los candidatos de Perú Libre, Pedro Castillo Terrones y de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quienes se enfrentarán en nuevas elecciones presidenciales, al no alcanzar el 50% de los votos válidos.

De acuerdo a los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), al 94%, de actas procesadas, el maestro y dirigente sindical de izquierda, Pedro Castillo obtiene el 19% de votos válidos a su favor, un poco más de dos millones 600 mil, en tanto que la hija del ex mandatario peruano Alberto Fujimori, Keiko Fujimori, obtiene el 13%, de votos, cerca de un millón 900. Cifras demasiado bajas considerando que el electorado peruano es de 25 millones

Ahora Keiko Fujimori y Pedro Castillo,  se enfrentarán, en una segunda contienda electoral, el próximo 6 de junio del 2021, en medio de un escenario polarizado.   Para Samuel Rotta, director de  Proética Capítulo Peruano de Transparencia Internacional,  una segunda vuelta ente Pedro Castillo y Keiko Fujimori es uno de los peores escenarios para el Perú, que generará inestabilidad y tensión.

De acuerdo a diversas encuestas, Keiko Fujimori era la candidata que generaba mayor rechazo entre los peruanos. Muchos aseguraban que nunca votarían por ella, pero con la irrupción del líder de izquierda, Pedro Castillo, obteniendo un 19% de votos, ahora el panorama ha cambiado y hace suponer que, gran parte del voto conservador o temeroso de una izquierda radical, se concentre en la candidata del fujimorismo.

Para los expertos, los bajos porcentajes de aceptación alcanzados tanto por Pedro Castillo como por Keiko Fujimori en la primera vuelta electoral, así como su alto anti voto, abre la necesidad de negociar con otros actores políticos a fin de conseguir apoyos, así como moderar algunas propuestas, que en el caso de Castillo van desde generar un nuevo régimen económico, nacionalización de sectores de la economía, nueva constitución, entre otros.

Mientras que Keiko Fujimori habla de desarrollar una verdadera economía social de mercado, y dista de cambiar la Constitución del 93 promulgada en el gobierno de su padre Alberto Fujimori.

Otro difícil escenario para los peruanos, será el nuevo Congreso de la República, donde los 130 escaños serían ocupados por once bancadas, tornándose un  parlamento muy fragmentado que pondría  en riesgo una agenda inacabada, donde aún están pendiente diversas reformas a nivel político y judicial.