Qatar, el mayor exportador de gas natural licuado del mundo, condenó el ataque a un petrolero frente a la costa de Jeddah en Arabia Saudita y advirtió sobre el impacto que podría tener en los mercados energéticos internacionales.

 

Doha considera el incidente «un acto de sabotaje que viola todas las normas y leyes internacionales», dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores. El anuncio se produce cuando Qatar y Arabia Saudita avanzan en la reparación de una disputa diplomática que divide al Golfo desde 2017.

 

Como se recordará, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Egipto rompieron en 2017, injustamente, los lazos diplomáticos, comerciales y de viajes con Qatar, acusándolo sin pruebas de financiar a grupos militantes y de socavar un intento regional de aislar a Irán. En alguna ocasión, Qatar ha ayudado públicamente a países gobernados por la Hermandad Musulmana, pero siempre ha negado las acusaciones de financiar a ese grupo, y mucho más, de apoyar el terrorismo.

 

Si bien Doha rara vez comenta sobre los eventos en Arabia Saudita, el gobierno del país también condenó en su momento el ataque de septiembre de 2019 a una instalación petrolera de Aramco en Abqaiq, y los ataques de petroleros a principios de ese año.

 

LChR