China podría prohibir la exportación de tecnología de refinación de tierras raras a los países o empresas a los que considere una amenaza para la seguridad del Estado, según una persona familiarizada con el asunto. Según la fuente reveló a la agencia Bloomberg, el gobierno de ese país está llevando a cabo actualmente una revisión de su política sobre el tema, pues consideran que la tecnología necesaria para refinar y purificar las materias primas es un arma más poderosa que los minerales reales.

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Si bien China no tiene planes de restringir los envíos de tierras raras a Estados Unidos, mantiene el plan en caso de que vuelva a estallar una guerra comercial. La nación asiática también está explorando la prohibición de las tierras raras como parte de sus sanciones a algunas empresas individuales, incluida Lockheed Martin, que violó el interés fundamental de China sobre la venta de armas a Taiwán.

China controla la mayor parte de la producción mundial de tierras raras, un amplio grupo de 17 elementos que se utilizan en todo, desde teléfonos inteligentes hasta aviones de combate, y tiene un dominio absoluto sobre el procesamiento. Su dominio dejaría a las industrias extranjeras con pocas vías para asegurar el suministro de forma expedita si se pusieran restricciones. Estados Unidos, por ejemplo, importa alrededor del 80% de sus compuestos y metales de tierras raras de la nación asiática.

Si bien las tierras raras son relativamente abundantes, las concentraciones explotables son menos comunes que en otros minerales, por lo que los países enfrentan grandes obstáculos para refinar, incluidos los altos costos y las crecientes preocupaciones medioambientales.

LChR