El 1 de diciembre 1948 Costa Rica decidió dar un paso gigante en su historia y abolió su ejército. Este paso ha sido trascendental no solo en el continente americano sino en todo el mundo, ya que es un signo real, de que un país puede vivir de manera pacífica sin un ejército.

La supresión de todas las fuerzas armadas de Costa Rica se llevó a cabo tras darse por finalizada la Guerra civil de 1948. El evento en el cual se suprimieron las fuerzas armadas se realizó en el antiguo Cuartel Bellavista, hoy Museo Nacional de Costa Rica y estuvo encabezado por el presidente de la Junta Fundadora de la Segunda República, José Figueres Ferrer.

El 11 de octubre de 1948, José Figueres Ferrer, mediante el decreto 749, suprimió el ejército como institución permanente. En consecuencia, y como indica el documento, «La Junta Fundadora de la Segunda República declara oficialmente disuelto el Ejército Nacional, por considerar suficiente para la seguridad de nuestro país la existencia de un buen cuerpo de policía».

Para profundizar en la trascendencia de este hecho histórico, Golfo Radio consultó al periodista costarricense Hernán Gutiérrez, sobre la importancia y el objetivo de esta decisión del pueblo de Costa Rica.

Tras la abolición del ejército, Costa Rica ha obtenido reconocimiento internacional por ser el primer país del mundo en tomar la decisión de abolir su ejército y que se mantienen con la firme decisión de no volver a tenerlo.

Costa Rica se ha caracterizado como un país de paz y ha permitido invertir el gasto de mantenimiento del ejército en otras áreas fundamentales de la vida del país.