Dinamarca aprobó esta semana un plan para construir una isla artificial en el Mar del Norte que producirá y almacenará suficiente energía verde para cubrir las necesidades de electricidad de 3 millones de hogares europeos. La isla, que en su fase inicial tendrá el tamaño de 18 campos de fútbol, ​​estará conectada a cientos de turbinas eólicas marinas y suministrará energía a los hogares, e hidrógeno verde para su uso en el transporte marítimo, la aviación, la industria y el transporte pesado.

La medida se anuncia en un contexto en el que la Unión Europea acaba de dar a conocer sus planes para transformar el sistema eléctrico para depender principalmente de energía renovable dentro de una década y aumentar su capacidad de energía eólica marina en 25 veces para 2050.

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La isla de la energía es una parte importante del objetivo legalmente vinculante de Dinamarca de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 70% para 2030 desde los niveles de 1990, uno de los más ambiciosos del mundo. El país nórdico, con sus velocidades de viento favorables, fue pionero en la energía eólica terrestre y marina, y construyó el primer parque eólico marino del mundo hace casi 30 años. En diciembre pasado, decidió detener la búsqueda de petróleo y gas en la parte danesa del Mar del Norte.

La isla artificial, que se ubicará a 80 kilómetros de la costa oeste de Dinamarca, y sus turbinas eólicas circundantes tendrán una capacidad inicial de 2 gigavatios, costará alrededor de 33,87 mil millones de dólares y estará operativa en 2033.

LChR