En la última semana se informaron casi cinco millones de nuevas infecciones por COVID-19 en la región, la mayoría en América del Norte, donde Canadá y Estados Unidos continúan siendo los principales impulsores de nuevos casos.

“En Canadá, las hospitalizaciones están aumentando, particularmente en sus regiones centrales, lo que genera preocupaciones sobre la capacidad hospitalaria. En Estados Unidos, las muertes han superado las 300.000, un hito que subraya el costo humano de esta crisis”, informó la directora de la Organización Panamericana de la Salud, Carissa Etienne.

Agregó que en Centroamérica, Panamá y Belice están experimentando un aumento de las infecciones por COVID-19, y algunos hospitales en Belice ya están por encima de su capacidad.

Mientras tanto, Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua están reportando cifras de COVID relativamente bajas en general.

“Sin embargo, debemos considerar estas tendencias con cautela ya que los huracanes Eta e Iota pueden haber impactado los sistemas nacionales de vigilancia y muchas personas han sido desplazadas de las regiones afectadas”, advirtió la funcionaria.

Las islas turísticas más populares del Caribe, como Bermuda, están experimentando un aumento de las infecciones. Y, después de muchas semanas, Saint Maarten y Aruba han informado recientemente de nuevas muertes por COVID-19.

“Si miramos a América del Sur, Brasil y Colombia están reportando el mayor número de casos nuevos, con un aumento preocupante de infecciones en las regiones del sureste de Brasil. Las áreas limítrofes en Paraguay y Uruguay también están experimentando una aceleración en los casos, aunque ambos países informan un aumento de las infecciones en todo el país”, dijo la directora de la Organización Panamericana de la Salud.

Sin embargo, aseguró que también se ha visto una reducción de casos en otras partes del continente. Chile se ha mantenido estable y las nuevas infecciones están disminuyendo en Argentina, Bolivia, Perú y Ecuador.