El Instituto Humboldt y la Corporación para el Desarrollo Sostenible de la Macarena (Cormacarena) decidieron unir esfuerzos para estudiar las poblaciones del delfín rosado y la nutria gigante, dos de los animales más carismáticos y emblemáticos de los ecosistemas acuáticos de Colombia, en la cuenca del río Tillavá; ya que se encuentran amenazados por la mano del hombre.

Para los investigadores, el departamento del Meta es un hervidero de biodiversidad que alberga ecosistemas amazónicos, andinos y de la Orinoquia, y en donde se pueden encontrar los principales hogares para las nutrias gigantes y delfines rosados.

Según informó la Radio Nacional de Colombia, de acuerdo con la Fundación Omacha, los delfines rosados son atrapados en los ríos por medio de mallas de monofilamento, cacería o envenenamiento, “debido a que los pescadores lo conciben como una fuerte competencia para el recurso pesquero”.

Por otro lado, las tiernas nutrias son cazadas para vender sus pieles en el mercado internacional, una práctica que empezó a mediados del siglo pasado.

Este convenio entre el Instituto Humboldt y la Corporación para el Desarrollo Sostenible de la Macarena durará aproximadamente nueve meses, y durante este tiempo las entidades aunarán esfuerzos técnicos, científicos y financieros para dar marcha a un estudio de estas especies, además de sus interrelaciones con los otros recursos hidrobiológicos y humedales de la zona.

Finalmente, el Instituto Humboldt le hará entrega a la Corporación para el Desarrollo Sostenible de la Macarena un estudio que contará con el listado de la biodiversidad acuática y su relación con el delfín rosado y la nutria en la cuenca del río Tillavá, además del uso de hábitat, y de amenazas de estas dos especies.