Son horas cruciales para el fútbol en Europa, la pelota no ha dejado de rodar, pero ciertamente, la cancha parece estar más que nunca dividida.

La línea media del terreno de juego está marcada desde los despachos, desde los escritorios, desde los comunicados. Desde el frío desolador de las oficinas.

La oficialización de la Superliga Europea y la respuesta de 12 de los más poderosos equipos del mundo de participar en la misma ha marcado uno de los momentos, quizá, más importantes en la historia de este deporte. Es el desafío de los poderosos versus los poderosos, uno que hasta ahora no cuenta con un marcador final que nos cuente quién podría dominar el encuentro, lo que ha creado muchísima tensión entre ambas gradas.

Protagonistas

Florentino Pérez es empresario y español, uno de los personajes con más poder en el fútbol. Es presidente del Real Madrid y también será el primer presidente de la Superliga Europea, una que según sus palabras ha llegado para salvar al fútbol y hacerlo un espectáculo mucho más parejo y atractivo.

«Las nuevas generaciones demandan cada vez más contenido y nuestro deber es adaptarnos a esta realidad para que el fútbol siga siendo lo más demandado. Debemos mejorar la competencia y la calidad», expresó Pérez en una intervención anterior cuando el tema apenas estaba naciendo.

Su contraparte es Aleksander Ceferin, esloveno y abogado, presidente de la UEFA, el organismo que controla el fútbol en viejo continente. Su respuesta ante la Superliga Europea, a la que ni siquiera llama por su nombre, sino que utiliza el apelativo de “torneo cerrado” ha sido tan fuerte como precisa.

No solo ha condicionado a los 12 participantes, luego se sumarán 3 y luego otros cinco para completar los 20 equipos que competirán. También la advertencia ha sido dirigida a los jugadores que participen en la misma de no poder representar a sus países ni en la Eurocopa ni en el Mundial.

¿Tendrá Catar 2022 un mundial sin Messi, sin Cristiano Ronaldo, sin Sergio Ramos, entre otros?

“Los jugadores de los equipos de esta liga cerrada no podrán jugar ni el mundial ni la Eurocopa. No podrán jugar con las selecciones nacionales ningún partido. En mi opinión esta idea es un ‘escupitajo’ en la cara de todos los amantes del fútbol y de la sociedad. No permitiremos que nos quiten el fútbol”, enfatizó.

Desde «afuera»

Como si fuera  una guerra, los gobiernos empiezan a intentar intervenir sobre el tema.

El presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, ha catalogado el evento que iniciaría en agosto como “una amenaza al principio de solidaridad y el mérito deportivo”. Un discurso que parece ser coherente con la posición de los equipos franceses, por ejemplo PSG o Lyon, de no participar en la Superliga.

Boris Johnson, primer ministro británico, también comentó, a través de su red social, que la Superliga “sería muy perjudicial para el fútbol y que apoyaría cualquier medida que tomasen las autoridades”. No olvidemos que Manchester City, Tottenham, Arsenal, Chelsea y Manchester United, miembros de la Premier League de Inglaterra, también forman parte de los 12.

Lo cierto es que el reloj sigue su marcha y cada vez parece más cerca que llegue el tiempo de las decisiones.

Las campanas parecen estar doblando, esta vez por el mundo del fútbol.