Estados Unidos, Gran Bretaña y los demás integrantes del llamado G7 alcanzaron esta semana un acuerdo histórico para aumentar los impuestos a las grandes multinacionales tecnológicas, como Amazon, Google,  Facebook y Apple, y reducir el incentivo para trasladar sus beneficios a paraísos fiscales.

Amazon sigue subiendo y factura más de $1.000 millones diarios en 2020

Cientos de miles de millones de dólares podrían llegar a las arcas de los gobiernos que se han quedado sin dinero por la pandemia del COVID-19 después de que las economías avanzadas del Grupo de los Siete (G7) acordaran respaldar un tipo impositivo mínimo para las empresas a escala  mundial de al menos el 15%.

Facebook dijo que esperaba tener que pagar más impuestos —y en más países— como resultado del acuerdo, que se produce tras ocho años de conversaciones que ganaron un nuevo impulso en los últimos meses ante de las propuestas de la nueva administración del presidente estadounidense Joe Biden. «Los ministros de Economía del G7 han alcanzado un acuerdo histórico para reformar el sistema fiscal mundial con el fin de adaptarlo a la era digital», declaró el ministro británico de Economía, Rishi Sunak, tras presidir una reunión de dos días en Londres.

Por su parte, la Secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, dijo que el «compromiso significativo y sin precedentes» pondría fin a lo que llamó una carrera hacia el fondo en materia de fiscalidad mundial. El Ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, dijo que el acuerdo era «una mala noticia para los paraísos fiscales de todo el mundo».

Los ministros también acordaron avanzar para que las empresas declaren su impacto medioambiental de forma más estándar, de modo que los inversores puedan decidir más fácilmente si las financian, un objetivo clave para Gran Bretaña.

El G7 está integrado por Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá.

LChR/Reuters