La elaboración de objetos y actividades tradicionales trasnacionales han sido escogidos este año por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura como patrimonio inmaterial de la humanidad, lo que les da un carácter especial para su conservación y fortalecimiento local.

Entre los que destacan este año se encuentran el cuscús del Magreb, la fiesta de los caballos de España, el Tereré de Paraguay, la Yola de Martinica, el Chamamé de Corrientes en Argentina y el Mopa Mopa o barníz de Pasto de Colombia.

A propuesta conjunta de Marruecos, Argelia, Túnez y Mauritania, la Unesco incluyó el cuscús como «Patrimonio Inmaterial de la Humanidad» en su listado de 2020, permitiendo así que adquiera carta de nobleza este plato emblemático hecho con sémola de trigo cocida al vapor sobre la que se sirven verduras y carne. Este plato no solo es altamente consumido en la zona del Magreb sino también en España y varios países de Europa.

La Fiesta de los caballos del vino de España que es una fiesta que se celebra cada año, entre el 1 y 3 de mayo, en la localidad murciana de Caravaca de la Cruz y es una fiesta ecuestre en la que los caballos se visten de gala con capas bordadas de seda y oro y desfilan en cortejos por las calles.

Paraguay también aparece en la lista con el Tereré: el tereré es la bebida ancestral guaraní y se prepara tradicionalmente en una jarra o un termo mezclando agua fría con el pohã ñana, una hierba medicinal previamente machacada en un mortero. Después, se sirve en un recipiente con mate y se absorbe con una bombilla o pitillo de caña o metal.

También ha sido reconocida la Yola de Martinica en el Caribe, que es barca ligera, rápida y de poco calado que puede navegar con una o dos velas adaptándose así a la navegación costera. Construida desde hace siglos, la yola de la isla de Martinica muestra la importancia de la navegación tradicional en el Caribe.

El chamamé es una expresión cultural muy extendida en la provincia argentina de Corrientes. Entre sus componentes se cuenta una danza que los bailarines hacen abrazados, así como eventos festivos llamados musiqueadas, invitaciones, plegarias y el sapukay, un grito peculiar lanzado con un movimiento del cuerpo que expresa emociones de alegría, tristeza, dolor o valentía.

También, el barniz de pasto Mopa-Mopa, propio de los departamentos de Putumayo y Nariño, en el sur de Colombia, fue incluido en la lista del patrimonio cultural inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguarda de la Unesco. El Mopa Mopa tiene aproximadamente diez siglos de existencia. En los tiempos de la conquista, los españoles reconocieron el valor de este material para decorar piezas en madera e impermeabilizar ciertos objetos.