Esta semana entró en vigor un nuevo modelo de factura eléctrica en España con el que se aplica un sistema de tres tramos horarios. Estos son, en orden de mayor a menor coste, el periodo punta (de 10 a 14 horas y de 18 a 22 horas), el llano (de 8 a 10 horas, de 14 a 18 horas y de 22 a 24 horas) y el valle (de 24 a 8 horas y durante todas las horas de los findes de semana y los días festivos). La OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) y Facua han criticado esta nueva factura de la luz por castigar al pequeño consumidor y, especialmente, a los hogares más vulnerables. También advierten que en junio se podrían producir aumentos de hasta el 27% en la factura.

La electricidad superará al petróleo como fuente de energía en menos de 20 años

A pesar de la polémica que rodea esta medida, los altos precios de la electricidad en España no es coyuntural. Como muestra esta infografía, España se encontraba un poco por debajo de la media europea en cuanto al precio de la luz, de 0,1260 euros por kW/h durante el segundo semestre de 2020. Pero uno de los debates en el país es la alta fiscalidad del servicio. Entre los impuestos que los españoles pagan en la factura de la luz está el IVA, del 21%, mayor que el de otros países europeos como Irlanda (13%), Italia (10%) o Portugal (6%).

Para los consumidores domésticos (consumidores medios con un consumo anual entre 2 500 kWh a 5 000 kWh), los precios de la electricidad más elevados en los Estados miembros de la Unión Europea, excluyendo impuestos y gravámenes, durante el segundo semestre del año pasado se registraron en Irlanda (0,2179 euros por kW/h) y los más bajos en Hungría (0,0794 euros por kW/h). El gráfico ofrece una selección de países, mientras que el ranking completo está disponible en Eurostat.

LChR/Statista