De acuerdo con los últimos cálculos del Fondo Monetario Internacional, las necesidades de financiación en la región MENA (Oriente Medio y el Norte de África) alcanzarán los 919.000 millones de dólares para este año y el próximo, en medio de los intentos de la zona para recuperarse de los efectos de la pandemia. En su perspectiva actualizada, el Fondo señaló que es probable que las necesidades de financiación pública se mantengan por encima del 15% del producto interior bruto en la mayor parte de la región hasta finales de 2022.

El prestamista mundial revisó entonces al alza sus previsiones de crecimiento en Oriente Medio y el Norte de África hasta el 4% en 2021, frente a una primera estimación del 3,1%. El Fondo espera que la producción se expanda un 3,7% el año que viene, pero que la cifra se haga realidad dependerá de la velocidad con la que se apliquen las vacunas a la población, según lo afirmó el director del FMI para la región, Jihad Azour, quien sin embargo admitió que desde su punto de vista, la recuperación ha comenzado.

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En la zona MENA, las necesidades de financiación serán al menos 300.000 millones de dólares más elevadas en 2021 y 2022 que en los dos años anteriores, totalizando 1,1 billones de dólares. Más de un tercio de los países de ese grupo ampliado han visto aumentar su relación entre la deuda y el PIB por encima del 70%, la mayoría de ellos en MENA. Cualquier restricción de la liquidez o el aumento de los tipos de interés aumentará la presión sobre los gobiernos, que tendrán que pedir más préstamos para financiar los programas, según Azour.

LChR/Bloomberg