El gobierno de Kuwait presentó esta semana un proyecto de ley al parlamento, solicitando permiso para retirar al año hasta 5 mil millones de dinares (16,5 mil millones de dólares) del fondo soberano del país para ayudar a financiar su creciente e indetenible déficit fiscal. Si los legisladores lo aprueban, sería la primera vez desde las secuelas de la Guerra del Golfo en 1990 que Kuwait extrae fondos del Fondo de Generaciones Futuras, de 600 mil millones de billetes verdes. Los retiros anteriores se trataron como préstamos y debían reembolsarse.

El gobierno también está tratando de impulsar la legislación del parlamento que le permite aprovechar los mercados internacionales de bonos y quiere cubrir su déficit mensual con efectivo y deuda, según dos personas familiarizadas con el asunto que no están autorizadas a hablar en público.

El Fondo de Generaciones Futuras es administrado por la Autoridad de Inversiones de Kuwait y está diseñado para salvaguardar la riqueza de la nación del Golfo Pérsico para cuando ya no pueda depender de los ingresos del petróleo, y el desplome del crudo, empeorado por la pandemia, ha golpeado duramente las cuentas nacionales. En este contexto, el gobierno transfirió los activos operativos finales del Tesoro al FGF a cambio de efectivo para ayudar a cubrir el déficit, estimado en 12 mil millones de dinares ($39,7 mil millones) en el año fiscal que comienza el 1 de abril.

Se agota el efectivo

El Parlamento no podrá revisar el proyecto de ley hasta que vuelva a reunirse. El gobernante de Kuwait, el jeque Nawaf Al-Ahmed Al-Jaber Al-Sabah, suspendió la asamblea durante un mes a partir del 18 de febrero después de semanas de enconos entre el gobierno y los legisladores recién elegidos. El parlamento anterior bloqueó la aprobación de la ley de deuda.

La ley que busca modificar el fondo soberano cita circunstancias económicas «que se espera que duren muchos años», según una copia que circula ampliamente en las redes sociales, y el gobierno necesita reducir los gastos y aumentar los ingresos mientras diversifica los ingresos.

Por su parte, la firma Fitch Ratings confirmó este mes la calificación AA de Kuwait, pero dijo que «el inminente agotamiento de los activos líquidos» y la falta de aprobación parlamentaria para que el gobierno pida préstamos, creaba incertidumbre. S&P Global Ratings advirtió, también recientemente, que consideraría rebajar la calificación de Kuwait en los próximos seis a 12 meses si los políticos no logran superar el estancamiento.

El FGF, que invierte en el extranjero, no se puede tocar sin una legislación, y la idea de tocar la caja de ahorros nacional es profundamente impopular. El año pasado, el parlamento aprobó una ley que eximía al gobierno de transferir el 10% habitual de los ingresos al FGF durante años de déficit.

LChR