La agencia de las Naciones Unidas para la salud pide a la gente que no esté complacida porque se estén desplegando las vacunas y le ruega que cumpla las normas de higiene básicas para evitar la transmisión del virus y salvar así muchas vidas.

Además, denuncia que la carrera de los países por obtener la vacuna está encareciendo su precio y dejando a las naciones pobres sin posibilidad de vacunación, lo que abre el camino al virus para su mutación y pone en peligro toda la estrategia contra la pandemia.

El doctor Tedros Adhanon Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, se refería así al significtivo aumento de casos y de muertes que se está produciendo en todo el mundo en las últimas semanas y que atribuyó en primer lugar a los comportamientos individuales y al hecho de que en las últimas semanas las sociedades de muchos países no están cumpliendo con las recomendaciones que las autoridades sanitarias están dando.

“El virus se ha aprovechado de esto y se está propagando a un ritmo alarmante en algunos países”, aseguró también el experto, quien insistió hasta la saciedad en que “las personas necesitan ser conscientes de que pueden detener personalmente el virus y necesitan ser conscientes que el virus puede detenerlas a ellas”.

Tanto el doctor Michael Ryan, director del área de emergencias de la Organización, como la experta epidemióloga de la Organización, la doctora María Van Kerkhove, coincidieron con el responsable de la Organización Mundial de la Salud y aseguraron que, más allá de que las nuevas variantes del virus sean más infecciosas, “son nuestros comportamientos individuales” los que están contribuyendo a que se intensifique su propagación.