La Unión Europea declaró persona non grata a la jefe de la misión de Venezuela ante el bloque comunitario, Claudia Salerno, después de que Venezuela hiciera lo propio con la embajadora europea en el país latinoamericano, la portuguesa Isabel Brilhante, en respuesta a las sanciones aprobadas por el bloque comunitario contra 19 funcionarios.

Las sanciones impuestas por la Unión Europea implican fundamentalmente la prohibición de viajes y la paralización de sus activos en los países miembros, cuyo consejo ya ha sancionado a 36 dirigentes cercanos a la clase política gobernante en Venezuela.

La decisión se tomó «a iniciativa del alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad», Josep Borrell, según indicó un comunicado.