Los gigantes como Alphabet , Apple y Facebook pronto podrían verse afectados por unos impuestos más altos en todo el mundo, a medida en que las conversaciones al respecto siguen acercándose a un acuerdo global. Los enfrentamientos entre la Unión Europea y la administración Trump habían obstaculizado el progreso sobre quién, fuera de los Estados Unidos, podía tributar a estas empresas, pero la secretaría del Tesoro elegida por el presidente Joe Biden, Janet Yellen, inyectó la semana pasada un renovado optimismo para un acuerdo global.

Luego de hablar con Yellen, el ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, dijo la semana pasada que la administración Biden estaba dispuesto a cerrar un acuerdo. Paralelamente, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos está negociando las discusiones entre casi 140 países, y tiene la intención de resolverlas para el verano próximo.

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La disputa lleva varios años, durante los que ambos bloques han querido determinar dónde hay que pagar impuestos. Para lograr revertir un fallo donde un tribunal superior falló a favor de Apple, la UE quiere poner un impuesto a los ingresos, no a los beneficios, reformando así la forma tradicional de gravar a las empresas. Para las autoridades comunitarias, esos 15 mil 700 millones de dólares que debió pagar Apple le pertenecían a Irlanda, no a los Estados Unidos. De cambiar el método, estas tecnológicas empezarían a tributar en función del valor que crean a través de la publicidad dirigida, la venta de datos u otros servicios.

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En cualquier caso, la UE está avanzando con sus propios planes para un impuesto tecnológico en todo el bloque este verano, en caso de que el esfuerzo de la OCDE no arroje un acuerdo. Las empresas digitales se están beneficiando en gran medida de la pandemia, mientras que muchas economías están bajo presión, y la UE quiere que su nuevo impuesto ayude a financiar los esfuerzos de recuperación.

Los consumidores y las empresas más pequeñas, no los gigantes tecnológicos, podrían enfrentar la peor parte de cualquier nuevo plan fiscal digital. Apple ya ha dicho que aumentará los precios del software y las compras dentro de la aplicación para compensar el impuesto digital de Turquía y ajustar las ganancias para los desarrolladores en Gran Bretaña, Francia e Italia.

LChR