Tras el reciente arresto de la expresidenta de Bolivia Jeanine Añez bajo los cargos de «terrorismo, sedición y conspiración» por los sucesos ocurridos en noviembre de 2019 que terminaron con la salida de Evo Morales de la presidencia del país, el titular de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres recordó la importancia «de respetar las garantías del debido proceso y la plena transparencia en todos los procedimientos judiciales». La orden de detención también afecta a varios exministros y militares ligados a esos acontecimientos.

En el caso de la exmandataria, el Ministerio Público solicitó la detención preventiva de Añez por seis meses que dure la investigación en la cárcel de mujeres de Obrajes en La Paz, mientras que para los exministros se pidió detención en el penal de San Pedro.

La Fiscalía argumenta que de estar libres los imputados, existe el peligro de fuga porque podrían salir del país, pero también podrían influir en otros implicados o testigos.

António Guterres también señaló la necesidad de tener presente “los avances logrados por los bolivianos y bolivianas hacia la consolidación de la paz”, y reiteró el compromiso de la Organización “para apoyar estos esfuerzos a través de la facilitación del diálogo y la promoción de los derechos humanos”.

Según informaciones de prensa, el arresto se produjo tras la emisión de una orden de detención difundida por la Fiscalía General del Estado que incluye a Añez, cinco de sus exministros y cuatro militares por su participación en los hechos que ocasionaron la renuncia del expresidente Evo Morales.