El Fondo saudí de Inversión Pública, de unos 400 mil millones de dólares, se convirtió en el último inversor soberano en ingresar al creciente mercado de préstamos directos. El PIF, como se le conoce, anclará un fondo de 300 millones que cumple con la Shariah, fundado esta semana por la firma NBK Capital Partners, con sede en Dubai. El director gerente senior de NBK, Yaser Moustafa, dijo en una entrevista que el vehículo también involucrará a una family office estadounidense «muy prominente» y a grandes inversores institucionales.

El crédito privado se ha convertido en una clase de activo popular en los últimos años, y se ha expandido a un mercado de 850.000 millones de dólares al atraer el interés de los inversores soberanos más grandes del mundo. NBK Capital, el brazo de capital privado del banco más grande de Kuwait, dijo que completó el primer cierre del fondo de crédito, que trabajará con empresas medianas de Oriente Medio que están luchando por asegurar una financiación atractiva.

Antes del PIF, el fondo de Abu Dhabi, Mubadala Investment, anunció el año pasado una asociación de préstamos directos de 3 mil 500 millones con la firma Barings, y una asociación con Apollo Global para una empresa de 12 mil millones de billetes verdes. Por su parte, la Autoridad de Inversiones de Qatar había hecho lo suyo, tras asociarse hace unos meses con Credit Suisse.

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Global SWF, una empresa de investigación y proveedor de datos, estima que el crédito privado como clase de activo ha aumentado del 2% de la cartera de los 10 principales inversores estatales del mundo en 2015 al 3,2% en 2020.

«Con los bancos tradicionales restringiendo los préstamos, el crédito privado servirá como una fuente crucial de financiamiento en la recuperación económica, particularmente para las empresas medianas», dijo Global SWF en un informe. El fondo de 300 millones de dólares estará dirigido por Sikander Ahmed, director gerente y jefe de crédito privado de NBK Capital, y se centrará principalmente en empresas del sector privado en Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Catar y otros mercados adyacentes. Su objetivo es realizar entre 10 y 12 inversiones de $15 millones a $50 millones a lo largo de sus ocho años de vida con el objetivo de «generar un rendimiento en efectivo atractivo y un rendimiento total», según un comunicado.

LChR