La disputa sobre las credenciales medioambientales del Bitcoin que estalló entre dos multimillonarios se está filtrando en el nuevo mundo del comercio minorista, irritando a los nuevos inversores que han apostado por las criptodivisas.

Elon Musk, la segunda persona más rica del mundo, tuiteó hace unos días que Tesla echaba atrás su decisión de aceptar pagos en Bitcoin por sus vehículos eléctricos, apenas un mes y medio después de haber anunciado con bombos y platillos que haría lo contrario, un anucio que mandó a la criptodivisa a la estratosfera. Musk, como si no hubiera sabido eso de antemano, publicó que estaba preocupado por el rápido aumento del uso de combustibles fósiles para la minería y las transacciones de BTC, especialmente el carbón, que tiene las peores emisiones de cualquier combustible.

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Minutos después, otro famoso multimillonario, Mark Cuban, replicó que reemplazar el oro como reserva de valor ayudará al medio ambiente. Sin embargo, los previos comentarios de Musk arrasaron con el precio del Bitcoin, que cayó hasta casi 46.000 dólares antes de frenarse. Los multimillonarios gemelos Winklevoss siguieron siendo alcistas. Cameron Winklevoss dijo que Musk cambiaría su posición cuando se diera cuenta de que la minería de Bitcoin «realmente está impulsando la industria de la energía renovable». Su hermano Tyler, por su parte, animó a la gente a comprar tras la caída.

El inesperado cambio de Musk molestó a muchos nuevos operadores minoristas que se han visto animados en los últimos meses por la creciente aceptación de Bitcoin por parte de las grandes empresas, incluida Tesla. Para algunos en las redes sociales, el movimiento de Musk es, cuando menos, sospechoso e «hipócrita», como lo llamaron en las redes.

LChR