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Producir energía solar ya es más barato que las demás, dice la AIE

En una admisión sin precedentes conocidos, la Agencia Internacional de la Energía publicó esta semana su World Energy Outlook 2020, donde analiza los escenarios energéticos post pandemia, y donde vaticina que la demanda mundial de energía se reducirá en un 5% este año, las emisiones de CO2 relacionadas con la producción de energía caerán en un 7%, y la inversión en el sector se desplomará un 18%.

 

Pero lo que más llamó la atención internacional es que el organismo admitiera que las energías renovables tendrán un papel relevante en el mundo postpandemia, con la energía solar como la más destacada, por mucho. A juicio de la AIE, las políticas de apoyo y la maduración de varias tecnologías están permitiendo que las empresas del ramo tengan un acceso muy barato al capital en los principales mercados. En consecuencia, la energía solar fotovoltaica es ya mucho más barata que las plantas más modernas alimentadas con carbón o gas en la mayoría de los países, y los proyectos solares ahora ofrecen algunos de los costos de electricidad más bajos jamás vistos.

 

Al respecto, el director Ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, dijo que la energía solar se convertirá en el nuevo rey de los mercados eléctricos del mundo, y está en camino de establecer nuevos récords de implementación cada año después de 2022. Tanto el crecimiento de la solar como de la energía eólica tendrán un crecimiento espectacular, y muy alentador para superar el desafío climático mundial. Para Birol, “la era del crecimiento de la demanda mundial de petróleo llegará a su fin en la próxima década”, pero sin un gran cambio en las políticas gubernamentales, no hay señales de un rápido declive.

 

Carbón: gracias por participar

La AIE también anticipa que la demanda de gas natural disminuirá lentamente en los países desarrollados, especialmente en Europa, y la caída del carbón se producirá en todas las regiones. Aproximadamente 275 gigavatios de capacidad de combustión de carbón en todo el mundo, el 13% del total de 2019, cerrarán para 2025, principalmente en los Estados Unidos y en la Unión Europea. Eso compensará con creces el aumento de la demanda de carbón de algunas economías asiáticas. Se prevé además que la demanda de carbón en el suministro eléctrico mundial caiga al 28 por ciento en 2030, desde el 37% registrado en 2019.

 

LChR