El consejero delegado de Qatar Airways, Akbar Al Baker, amenazó con dejar de aceptar entregas de aviones de Airbus SE este año debido a un «grave» desacuerdo no especificado, una advertencia que podría obstaculizar los planes de recuperación del fabricante de aviones. «Si no somos capaces de resolver ese grave problema que tenemos con ellos, nos negaremos a recibir ningún avión suyo», dijo el consejero delegado en una entrevista reciente.

La ruptura con Qatar Airways, advirtió Al Baker, causará a Airbus «una tensión en la relación con IAG, con LatAm, con otras aerolíneas en las que tenemos participación», dijo. ¿El motivo? «No puedo decir cuál es», zanjó Al Baker.

Pero es que Airbus tampoco lo dice. Un portavoz de la compañía anunció que está en conversaciones constantes con los clientes sobre sus necesidades, y que los detalles de esas discusiones «siguen siendo confidenciales”. Qatar Airways es uno de los clientes más importantes de Airbus, sobre todo porque está considerando competir con su rival estadounidense Boeing en la comercialización de aviones de carga. Es una posición que ha permitido a Al Baker presionar a Airbus o ridiculizar a la compañía en público, desde amenazar con cancelar pedidos o retrasar las entregas, hasta acusarla de ser incapaz de construir aviones.

Qatar ejerce una gran influencia en el sector debido a sus participaciones en otras grandes aerolíneas, incluida la matriz de British-Airways, IAG. La disputa se produce en un momento en el que Airbus intenta aumentar en un plazo de dos años la producción de aviones de la serie A320, los más vendidos, para ayudar a recuperarse de la pandemia de Covid-19, lo que despertó el optimismo en el sector.

Pero mantenerse en el aire no ha sido barato. Al Baker dijo que la aerolínea aceptó 3.000 millones de dólares de ayuda del gobierno qatarí desde el comienzo de la pandemia, y recibió su primera inyección de ayuda después de que sus pérdidas superaran el 50% del capital social el año pasado.

Sin nuevos gastos

Las adquisiciones están en un punto muerto por ahora, más allá de una inversión en curso en Rwandair que se anunció a principios de 2020. «No creo que sea el momento adecuado para invertir en ninguna aerolínea», dijo Al Baker, citando la continua incertidumbre en torno a la pandemia. La situación es tan «impredecible que no sabemos cómo planificar».

Qatar sigue considerando una inversión largamente discutida en la compañía aérea india Indigo cuando «las condiciones sean correctas», dijo.

LChR