Qatar está en conversaciones para convertir a las empresas chinas en socios de su proyecto de expansión de gas natural licuado, el mayor del mundo, en un cambio de la dependencia del estado del Golfo de las grandes empresas occidentales para la tecnología y el alcance global, dijeron fuentes de la industria que fueron citadas por la agencia Reuters.

Desde principios de la década de 1990, Qatar ha dependido de empresas internacionales, como ExxonMobil, Royal Dutch Shell y Total, para que le ayudaran a construir su industria de GNL. A cambio, las grandes empresas occidentales recibían lucrativos contratos de suministro a largo plazo. Pero la revolución del gas de esquisto en Estados Unidos y la mayor atención a las energías renovables, a medida que aumenta la presión para hacer frente al cambio climático, han frenado el apetito de Occidente por el gas.

Tres fuentes familiarizadas con el asunto admitieron que el gigante energético estatal Qatar Petroleum estaba en conversaciones con empresas estatales chinas, incluidas PetroChina y Sinopec, para obtener participaciones en la expansión del Campo Norte de Qatar, de 28.700 millones de dólares, el mayor proyecto individual de GNL del mundo.

Las grandes empresas occidentales ExxonMobil, Shell, ConocoPhillips, Total, Chevron y Eni también han sido invitadas a pujar por una participación. Las fuentes hablaron bajo condición de anonimato porque el asunto es privado, aunque el director financiero de CNOOC, Xie Weizhi, dijo el mes pasado que la empresa estaba «muy interesada» en los proyectos de gas de Qatar.

No está claro el grado de avance de las conversaciones. Una de las fuentes dijo que PetroChina estaba discutiendo una participación del 5%.

Qatar Petroleum invierte $29 mil millones en expandir su capacidad de GNL

Más grande, más rápido

La ampliación del Campo Norte debería permitir a Qatar reforzar su posición como mayor exportador de GNL, con una producción de 110 millones de toneladas anuales para 2026, un aumento del 40%. El segundo mayor exportador, Australia, ha ido acortando distancias con Qatar mediante nuevos proyectos de gas en los últimos años. Los datos de seguimiento de buques de Refinitiv Eikon mostraron que Australia exportó 77,3 millones de toneladas en 2020, frente a los 77,6 millones de toneladas de Qatar.

Aunque no está libre de carbono, el gas natural es menos contaminante que el carbón y se espera que China lo utilice para sustituir el carbón en la calefacción de invierno, la generación de electricidad y la industria para frenar sus emisiones. Por ello, en 2023 China superará a Japón como mayor importador mundial de GNL.

Por su parte, Qatar ha cortejado a China, cuya demanda de gas representó alrededor del 8,3% del total mundial en 2020 y se espera que crezca un 8,6% en 2021, hasta 354.200 millones de metros cúbicos, según datos del instituto de investigación de CNPC.

Saad al-Kaabi, ministro de Energía de Catar y jefe de QP, se ha reunido varias veces desde 2018 con Zhang Jianhua, director de la Administración Nacional de Energía de China, para discutir la cooperación. Sinopec y Qatar firmaron dos acuerdos a largo plazo, uno el año pasado y otro a principios de este año, tras lo cual Sinopec estableció una oficina en Doha.  «China es el mercado de más rápido crecimiento y está buscando contratos a largo plazo para asegurar el suministro«, dijo Carlos Torres Díaz, de la consultora Rystad Energy. «Así que trasladar los acuerdos a China tendría mucho sentido para Qatar».

LChR/Reuters