Montmeló y las ganas de Max Verstappen no fueron suficientes y Lewis Hamilton volvió a ganar ayer, esta vez el cuarto Grand Prix del Año del Mundial de Fórmula Uno, el de España, en Barcelona-Catalunya en una carrera donde las estrategias de la escudería Mercedes y el innegable talento de Hamilton pisotearon, nuevamente, los intentos de sus rivales de destronarlo.

Tras haber celebrado 24 horas antes su pole position 100, las cifras del séptuple campeón del mundo se siguen ampliando a ritmo de leyenda: fue su triunfo 98 tras partir primero, fue el tercer lauro del año en cuatro competencias y es la quinta vez, consecutiva, todo un récord, que gana en territorio español.

14 puntos de ventaja esboza ya Hamilton, quien declaró que, sin duda, se está divirtiendo.

“Es 100 por ciento divertido, realmente estoy disfrutando esto. Desde la salida todo estuvo bien. Luego fue un largo camino para remontar desde 20 segundos detrás, siempre con mucho esfuerzo y tratando de mantener todo lo más cerrado posible, pero fue una buena apuesta con el manejo de los neumáticos, simplemente un trabajo notable de todos. Estoy realmente orgulloso de lo que hizo el equipo con la estrategia”, destacó.

Max Verstappen, como ya va siendo costumbre, terminó segundo, y Valtteri Bottas como tercero completó el podio.

El mexicano Sergio “Checo” Pérez cerró una buena actuación con un quinto lugar, mientas que los españoles Carlos Sainz finalizó séptimo y el ex campeón Fernando Alonso décimo séptimo fuera de los puntos.