Las 48 horas que pretendieron cambiar la forma de ver en el fútbol parecen haber llegado a su fin.

La Superliga Europea sufrió en las últimas horas una herida que parece haberla dejado fuera de combate por los momentos.

“Hemos cometido un error y pedimos disculpas”, así se leyó el tuit que publicó el Arsenal de Inglaterra al anunciar su renuncia como uno de los 12 fundadores del evento futbolístico. Liverpool, Manchester United, Manchester City, Tottenham y Chelsea hicieron lo propio. Se bajaron del proyecto que más temprano también había condenado Gianni Infantino, presidente de la FIFA, brindando todo el respaldo a la UEFA de castigar a los clubes “rebeldes”.

Eran aproximadamente las dos horas de Catar cuando la Superliga, como ente, envío el siguiente comunicado:

«La Superliga europea está convencida de que el statu quo actual del fútbol europeo necesita un cambio.

Estamos proponiendo una nueva competición europea porque el sistema existente no funciona. Nuestra propuesta tiene como objetivo permitir que el deporte evolucione a la vez que genere recursos y estabilidad para toda la pirámide del fútbol, incluyendo ayudar a superar las dificultades financieras que atraviesa toda la comunidad futbolística como resultado de la pandemia. También proporcionaría pagos de solidaridad sustancialmente mejorados a todos los actores del fútbol.

A pesar de la salida anunciada de los clubes ingleses, obligados a tomar tales decisiones por la presión ejercida sobre ellos, estamos convencidos de que nuestra propuesta está totalmente alineada con la legislación y normativa europea como ha demostrado hoy una decisión judicial para proteger a la Superliga de acciones de terceros.

Dadas las circunstancias actuales, reconsideraremos los pasos más apropiados para remodelar el proyecto, siempre teniendo en cuenta nuestros objetivos de ofrecer a los fanáticos la mejor experiencia posible y al mismo tiempo mejorar los pagos solidarios para toda la comunidad futbolística».

Buscan sobrevivir

A esta hora, solamente los tres clubes españoles, Real Madrid, Barcelona y Atlético Madrid, junto con los tres italianos Inter de Milan, AC Milan y Juventus se mantienen en una balsa a flote en medio de un océano que parece quererlos hundir.

Su único motivo para sobrevivir en este instante fueron unas palabras que más temprano comentó Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, quien los había atacado con suma dureza el día lunes, destacando que si era necesario sentarse a negociar lo harían.