Atlético Madrid cerró como el campeón de una de las ligas más emocionantes de los últimos años.

El equipo colchonero ganó este sábado 1-2 sobre Real Valladolid, remontando una desventaja y con el sufrimiento clásico de un equipo que parece destinado a tener esa condición como su ADN y que, sin embargo, supo replantearse para mantenerse 33 fechas en la punta de La Liga de España pese a los asedios de Barcelona y Real Madrid.

Óscar Plano, a los 18 minutos, puso en desventaja a los colchoneros, pero en el segundo tiempo Ángel Correa a los 57 y Luis Suárez diez minutos después se encargaron de ponerle nombre a la celebración.

La Liga de Suárez

Atlético terminó campeón por ocasión número 11 en su historia, el argentino Diego Pablo Simeone, su entrenador, se convirtió en el director técnico más ganador de esa institución con un total de ocho títulos, pero hubo otro protagonista, uno que confirmó con lágrimas una historia de reivindicación.

El uruguayo Luis Suárez fue el cuarto mejor goleador de La Liga, pero todo va mucho más allá. Este es el mismo jugador que fue desechado por Barcelona a principios de temporada diciendo que había cumplido un ciclo, incluso, que no podría mantener el nivel de sus compañeros.

«Por todo lo que hemos pasado, por todo lo que hemos sufrido… la forma como me menospreciaron», dijo entre lágrimas «El Pistolero» Suárez tras el partido a la prensa española. «Atlético me abrió las puertas en el año que más sufrí y no solo yo, mi familia, mi mujer mis hijos. Ahí están mis estadísticas, tuvimos un gran año y somos justos campeones porque supimos aguantar incluso en los momentos más difíciles de la temporada».

El delantero cargó  con la presión y respondió a todo lo que se le puso por delante con goles y buen fútbol.