La guerra del fútbol europeo parece haber iniciado.

El detonante de todo fue un comunicado oficial difundido este domingo en el que 12 de los más importantes clubes en el mundo confirmaron su participación en la Superliga Europea: Real Madrid, Barcelona, Atlético Madrid, Milan, Arsenal, Chelsea, Inter, Juventus, Liverpool, Manchester United, Manchester City y Tottenham fueron los implicados.

Con Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, como primer presidente del torneo, el mismo se disputaría a partir de agosto. Lo único que ha salido a la luz pública es que se jugaría entre semana, para permitir que los equipos disputen sus otras competiciones sin problemas, participarían 20 equipos, dos grupos de 10 conjuntos y el formato sería de ida y vuelta. La final se celebraría el mes de mayo en sede neutral.

Respuesta contundente

A última hora de la noche de este domingo, la UEFA, máximo organismo del balompié en el viejo continente publicó un comunicado directo, contundente y serio en contra de la realización de esta liga cerrada. Lo llama un proyecto “cínico, fundamentado en el interés propio de unos pocos clubes en momentos en el que la sociedad necesita más que nunca de solidaridad”.

Bajo esta premisa, la UEFA ha amenazado con impedir a los clubes participantes en la Superliga de participar de cualquier competición nacional, además de negar a los jugadores que disputen este torneo a estar con sus selecciones nacionales.

Hasta ahora los clubes franceses y alemanes han sido los únicos que han dado su negativa, desde un principio, a inscribirse en el torneo.